Diez días como un menonita: así vive una comunidad dedicada al trabajo y la religión, sin tecnología

Diez días como un menonita: así vive una comunidad dedicada al trabajo y la religión, sin tecnología

23/01/2022 01:51:00 p.m.

Diez días como un menonita: así vive una comunidad dedicada al trabajo y la religión, sin tecnología

En Santiago del Estero existe una de las cinco colonias de este tipo en el país, donde el contacto con el mundo exterior es prácticamente nulo. Tienen sus propias reglas y el que no las acepta debe irse.

, eran el fenómeno sobre el que yo tenía que hacerme preguntas. Pero la tenacidad con la que los menonitas defienden su tradición, su cultura y su religión me advirtieron, también, que hay algo grande atrás. Un pequeño gran mundo por descubrir.

. Están ubicadas en Santiago del Estero, La Pampa, San Luis y Salta. Ellos son cristianos protestantes, se bautizan de adultos y rechazan la tecnología porque creen que es fuente de tentaciones.Leé también:y por bautizar a sus fieles después de los 18 años, tuvieron que exiliarse y huir saltando de continente en continente. De Europa pasaron a América del Norte (allí donde son también conocidos sus primos hermanos, los Amish) y desde allí bajaron a México, Paraguay y Bolivia. De última llegaron a la Argentina. ¿Será que Dios los abandonó? No les pregunté.

Leer más: TN - Todo Noticias »

Cuti Romero, Lisandro Martínez y la intimidad de la Selección: 'Lo que se generó acá no se vive en otro lado'

Comparten el oficio de defender y se ilusionan con jugar su primer Mundial. La relación con Messi y la Finalissima que se viene. Leer más >>

Muy bueno , genial la comida elseñor pide milanesas Parecía 10 días en la Matanza (por no decir 10 días como un peronista), sin luz, sin asfalto... (pero trabajando) La educación en Argentina es obligatoria ¿Dónde están los derechos de los niños a estudiar? ¿Por qué estos niños están desescolarizados? EducacionAR

Lo vi. Me gustó (no tanto la edición reiterativa), pero me pareció incompleto. Me hubiera gustado que compartan un domingo, desde la Iglesia hasta los entretenimientos y los adolescentes y sus salidas.

Los menonitas se transportan en sulky. (Foto: Captura Telenoche) Percibí entonces que la sociedad de consumo, el rechazo a la espiritualidad o la idolatría a la tecnología , eran el fenómeno sobre el que yo tenía que hacerme preguntas. Pero la tenacidad con la que los menonitas defienden su tradición, su cultura y su religión me advirtieron, también, que hay algo grande atrás. Un pequeño gran mundo por descubrir. En la Argentina hay cinco comunidades menonitas . Están ubicadas en Santiago del Estero, La Pampa, San Luis y Salta. Ellos son cristianos protestantes, se bautizan de adultos y rechazan la tecnología porque creen que es fuente de tentaciones. No tienen computadoras, teléfonos celulares ni electricidad en sus casas . La corriente eléctrica está reservada para las actividades productivas y proviene de enormes generadores a gasoil. Leé también: Históricamente perseguidos por no reconocer las autoridades de la iglesia y por bautizar a sus fieles después de los 18 años, tuvieron que exiliarse y huir saltando de continente en continente. De Europa pasaron a América del Norte (allí donde son también conocidos sus primos hermanos, los Amish) y desde allí bajaron a México, Paraguay y Bolivia. De última llegaron a la Argentina. ¿Será que Dios los abandonó? No les pregunté. Aquí dedicaron su vida a la actividad agrícola y los domingos, a Dios. Para los menonitas, el trabajo es también una religión: le dedican 12 horas al día, de lunes a sábados. En las colonias de Santiago del Estero, en razón de su clima canicular y sus suelos con salitre, la siembra de los campos y la producción de la leche no se dio como ellos pretendían. Pero eso no los amilanó. Se dedicaron, entonces, a la carpintería y a la industria metal metálica: fabrican silos, corrales y carros . Los chicos empiezan a trabajar a los 12 años y ayudan al padre en su oficio. Allí no hay escuela secundaria, ya que los obispos sospechan que demasiado conocimiento distrae y resulta disolvente para la comunidad. A las mujeres no se les enseña el idioma castellano. Ellas hablan un dialecto conocido como “alemán bajo”, que es parecido al holandés. Son todas estas razones que hacen muy difícil para cualquiera de ellos salir de la comunidad a buscar nuevos horizontes. Las mujeres se visten con vestidos de flores y sombreros con cinta azul en el caso de las solteras y con cinta marrón en el de las casadas. (Foto: Captura Telenoche) Pero todo esto es dinámico y puede variar en cualquier momento. Por ejemplo, si la mayoría decidiera abrir una secundaria, permitir las computadoras o dejar de trabajar el sábado, esa decisión se transformaría inmediatamente en ley. Y en el caso que quien no esté de acuerdo o decida no adaptarse, deberá abandonar la comunidad o irse a otra Colonia que viva más de acuerdo a sus principios. De hecho en las colonias menos tradicionales, las mujeres hablan el idioma del país, hay escuelas secundarias y al resto se le permiten teléfonos, camionetas o electricidad. Aprendí mucho estos días. Por su vestimenta, por sus carros, por sus costumbres, veía a los menonitas como algo “raro”. Pero eso solo era ignorancia. Porque el “raro” era yo. Darles la espalda a las tradiciones familiares, a la espiritualidad, al trabajo duro en la tierra y a la vida simple, eso es lo “raro”. No todo es lo mismo. No todo es mejor o peor, sino simplemente distinto. Y eso es lo que, siempre, hay que respetar. Más reportajes de Daniel Malnatti