La semana de los de Atocha

Aún nada estaba escrito, ni la democracia estaba ganada.

23/01/2022 13:42:00

🖋️ OPINIÓN | La semana de los de Atocha Por Javier López, en nuevatribuna

Aún nada estaba escrito, ni la democracia estaba ganada.

Aún se cometerían muchos atentados terroristas, aún se perderían muchas vidas humanas, pero tras el asesinato de los de Atocha, en España ya no hubo vuelta atrás posible, porqueel precio de la libertad había sido pagado con mucha sangre de jóvenes

que estudiaban, trabajaban, defendían el futuro con las únicas armas del derecho y la justicia.Jóvenes, como todos los jóvenes de ayer y de hoy, abrazados a esa vida, que salían a defender cada día. Jóvenes para los que un día compuse este poema, que no me he resistido a incluir en el libro La mirada de los nadie:

Leer más: Público »

Quique Dacosta: probamos algunos platos de su nuevo menú degustación

Cualquier excusa es buena para escaparse a Denia y visitar a Quique... Leer más >>

nuevatribuna Pero que pasa ahora?, quien pretende desenterrar también a los de Atocha? Esta memoria nos va a volver a todos locos. 😂🤣🤣 nuevatribuna estáis todo el día con los muerto de ETA joder que cansinos sois

Los días siguientes se vieron marcados por nuevos atentados de los GRAPO que asesinaron a dos policías nacionales y a un guardia civil en sendas oficinas de la Caja Postal en Campamento y en Villaverde. Aún se cometerían muchos atentados terroristas, aún se perderían muchas vidas humanas, pero tras el asesinato de los de Atocha, en España ya no hubo vuelta atrás posible, porque el precio de la libertad había sido pagado con mucha sangre de jóvenes que estudiaban, trabajaban, defendían el futuro con las únicas armas del derecho y la justicia. Jóvenes, como todos los jóvenes de ayer y de hoy, abrazados a esa vida, que salían a defender cada día. Jóvenes para los que un día compuse este poema, que no me he resistido a incluir en el libro La mirada de los nadie: Hay gente que nunca envejece. Las balas preservaron su memoria y quienes los quisieron muertos, congelaron su tiempo siempre joven. Inmunes, desde entonces, al olvido. La fragilidad de sus vidas es la frontera que defendemos cada día. En aquella semana España volvió a jugarse la vida en una partida que nos dejó dolor, muerte y que salvó la democracia a un precio tan alto que cuando escucho a algunos denostar y despotricar contra un pretendido régimen del 78, no puedo menos que recordar aquella semana de enero en la que todo estaba por decidir y aquellos jóvenes se la jugaron por nosotros y perdieron sus vidas  para que todos ganásemos los derechos que defendían.