CIUDAD DE MÉXICO (AP) — Bruno Plácido, uno de los últimos verdaderos cabecillas del movimiento civil de autodefensas que se originó hace más de una década, fue asesinado a tiros el martes en el sur de México.
Aún hay grupos en otras partes del sur y del occidente de México que se hacen llamar “autodefensas”, pero casi todos se encuentran infiltrados o fueron financiados por cárteles del narcotráfico. Plácido murió baleado en Chilpancingo, capital del estado de Guerrero, dijo un funcionario estatal que habló bajo condición de anonimato al no estar autorizado a dar declaraciones públicas. De momento no se dio a conocer un móvil o sospechosos.
Los asesinatos de Plácido y Mora prácticamente acabaron con los líderes de la vieja guardia de los movimientos de autodefensas armadas. Mora era el líder principal del movimiento en Michoacán, en donde granjeros y rancheros se unieron para expulsar del estado al cártel de los Caballeros Templarios entre 2013 y 2014. Mora fue uno de los últimos que permaneció en su ciudad de origen tras la lucha, atendiendo sus sembradíos de limón.