BOGOTÁ (AP) — La reciente deportación a Colombia del exjefe paramilitar Salvatore Mancuso, quien fue uno de los protagonistas del conflicto armado del país, sacudió la escena política y judicial, después de que el presidente Gustavo Petro le encargara participar en conversaciones de paz y de que aquel dijera estar dispuesto a revelar vínculos de...
BOGOTÁ — La reciente deportación a Colombia del exjefe paramilitar Salvatore Mancuso, quien fue uno de los protagonistas del conflicto armado del país, sacudió la escena política y judicial, después de que el presidente Gustavo Petro le encargara participar en conversaciones de paz y de que aquel dijera estar dispuesto a revelar vínculos de las acciones paramilitares con agentes estatales, empresarios y políticos.
El exparamilitar terminó de pagar su pena en Estados Unidos en 2020, pero permaneció cuatro años allí en espera de resolver su situación migratoria. Sus abogados pidieron en tribunales aplazar su expulsión a Colombia, donde Mancuso alegó que su vida correría riesgo. Su otra opción era Italia, dada su ascendencia familiar. Ninguna opción prosperó.